Después de esta primera temporada en nuestro nuevo Dojo, la mejor forma de acabarla era con una tradicional comida familiar en él, donde también estuvieron presentes las nuevas generaciones del club.
Una vez más, pudimos disfrutar de una gran sesión de Kyokushin en el Dojo Nintai y con la presencia del Shihan Raúl Barjuan.
Como siempre, un placer.
Gracias Senpai David por la invitación. ¡OSU!